miércoles, 14 de diciembre de 2011

Enfermedades nutricionales y metabólicas

 LA ANOREXIA

     
¿Qué es?

La anorexia nerviosa es un desorden alimenticio y psicológico a la vez. Esta condición va más allá del control del peso: el enfermo inicia un régimen alimenticio para perder peso hasta que esto se convierte en un símbolo de poder y control. De esta forma, el individuo llega al borde de la inanición con el objetivo de sentir dominio sobre su propio cuerpo. Esta obsesión es similar a una adicción a cualquier tipo de droga o sustancia. Hoy en día, se registran 4 casos de anorexia por cada mil personas.

Las características esenciales de este trastorno son la distorsión de la imagen corporal, sin reconocer el progreso de la delgadez y el sentimiento general de ineficacia personal. Al principio es sólo una cuestión de grados lo que diferencia a la anoréxica/o de los demás: ante un fracaso o siguiendo el consejo de una amiga surge el deseo de perder peso. Se ponen a dieta y se convierten en grandes expertas en el mundo de la dietética, siguiendo unas consignas mucho más duras y rígidas que las de sus amigas. Cuando las demás han dejado de hacer dieta, la persona con anorexia continúa. La gente le dice que está muy flaca y a ella le encanta oírlo. Le gusta animarse a seguir perdiendo más peso aún. Comienza a desarrollar hábitos alimentarios particulares y rígidos: sólo come determinados alimentos en determinadas cantidades, parte la comida en pequeños trozos y la separa... Aunque tenga hambre es tal el miedo a dejarse llevar que siente la necesidad de mitigar sus efectos y evitar el aumento de peso bebiendo mucho agua, utilizando laxantes o vómitos o realizando una actividad física exagerada. Todas estas conductas anómalas se acentúan a medida que progresa la enfermedad, al igual que las complicaciones físicas: la inanición vuelve al organismo mucho más vulnerable a infecciones, problemas gastrointestinales o hipotermia. Se pierde la menstruación, el pelo se cae, la piel se seca y pierde color. A nivel psicológico aparecen síntomas de depresión, cambios de carácter y distorsión en la imagen corporal que suele ir acompañada de una negación del problema. Siguen viéndose gordas a pesar de estar escuálidas o siguen expresando una gran insatisfacción con su cuerpo y su imagen. Su cuerpo se ha convertido en la definición de su valía como personas y a pesar del estricto control que ejercen sobre él, siguen sin gustarse.

Causas

Actualmente no existe una causa única para la anorexia nerviosa, aunque las investigaciones han arrojado ciertas pistas en el campo médico y psicológico. Al igual que en la bulimia, las causas de la anorexia son múltiples y difíciles de valorar. Todas ellas, tantos las individuales como las familiares, sociales y culturales, deben tenerse en cuenta de cara a un tratamiento. Hay muchos enfoques distintos pero todos ellos señalan dos fases en el tratamiento de este problema: como primer paso debe recuperarse el peso a través de una realimentación controlada médicamente. La recuperación física trae consigo una mejora en algunos aspectos psicológicos como la percepción de la imagen corporal o la obsesión por el peso. Una vez que el estado físico ha mejorado, el tratamiento se centra en los pensamientos, sentimientos y conductas que resultan poco adaptativos. Se trata de mejorar la autoestima y de estimular nuevas formas de expresar sentimientos y valorarse a sí mismo, reconciliando a la persona con su cuerpo y sus necesidades.

Algunos expertos creen que esta enfermedad se origina en las altas demandas de la familia y la sociedad: el ciclo destructivo comienza con la presión que el individuo siente por ser delgado y atractivo. El problema se centra, entonces, en una baja autoestima.

Para otros investigadores, la anorexia nace a raíz de otro problema. Este tipo de desorden podría desarrollarse en cierto tipo de familias disfuncionales, ya observadas anteriormente en casos de pacientes anoréxicos. En ellas, los miembros se vuelven tan interdependientes que no pueden alcanzar su identidad como seres individuales. Parte de esta disfunción se traduce en un miedo a crecer por parte de los niños de la familia. Entonces, especialmente las niñas, comienzan una dieta para evitar que sus cuerpos se desarrollen.

A pesar de que las causas orgánicas aún no están identificadas, hay cierta evidencia de que parte de la disfunción se origina en el hipotálamo, una parte del cerebro que regula los procesos metabólicos.

Diagnóstico

La anorexia nerviosa es un desorden difícil de diagnosticar debido a que el paciente esconde y niega su condición de enfermo. Rara vez el individuo anoréxico buscará ayuda pues la pérdida de peso en sí no es vista como un problema. El diagnóstico actual se realiza solamente cuando aparecen otras complicaciones médicas como la amenorrea o problemas gástricos y se basa en cuatro criterios básicos:

  1. La negación del individuo a mantener el peso del cuerpo cercano a su ideal, según su estatura y edad
  2. Un miedo intenso a engordar, aunque el peso sea inferior a lo normal.
  3. La auto percepción se distorsiona y el individuo no reconoce o asume la extrema pérdida de peso
  4. Finalmente, en mujeres que ya tienen su ciclo menstrual, existe una alta probabilidad de amenorrea (suspensión de la menstruación).

Tratamiento

El tratamiento va mucho más allá de la recuperación del peso perdido. Paralelamente a una alimentación nutritiva, el individuo deberá someterse a una terapia psiquiátrica. Esto implica que el tratamiento puede ser guiado tanto por un médico clínico, como por un psicólogo. En los casos más extremos, el paciente deberá ser hospitalizado.



 LA BULIMIA

¿Qué es? 

       La palabra bulimia significa hambre de buey y procede del griego boulimos (bous: buey; limos: hambre). Para las personas con bulimia, que afecta diez veces más a las mujeres que a los hombres, la comida es una adicción placentera y autodestructiva.

 Es un desorden alimenticio. Esta enfermedad se caracteriza por episodios secretos de excesiva ingestión de alimentos, seguidos por métodos inapropiados para controlar el peso como el vómito autoinducido, el abuso de laxantes o diuréticos y la realización de ejercicios demasiado exigentes para el cuerpo. En un 70% de los casos este trastorno acompañado de anorexia (bulimarexia) y en un 30% se manifiesta como bulimia pura . La principal diferencia radica en que en la bulimarexia no sólo no hay adicción a los alimentos, sino que hay un rechazo expreso, intercalado de atracones esporádicos. El acceso de bulimia o atracón se inicia con una sensación de hambre voraz e incontenible, con preferencia por los dulces y otros alimentos de alto valor calórico. La frecuencia de los atracones es muy variada y los enfermos pueden darse varios en el mismo día durante varios días seguidos. Con los atracones suelen sobrepasar las 5.000 calorías diarias. Hay bulímicos que han llegado a superar en un día las 25.000 y alguno ha muerto por dilatación aguda de estómago. La bulimia está considerada como una enfermedad invisible porque puede pasar mucho tiempo sin que el entorno del enfermo la perciba.

Este trastorno se caracteriza por la sensación de pérdida de control sobre la cantidad de alimento que uno toma. Algunos de sus síntomas son los atracones frecuentes con sentimientos de tristeza y culpa, vómitos posteriores a un atracón, esconder alimentos y comer a escondidas, historia de dietas y fluctuaciones importantes en el peso, y preocupación extrema por la figura y el peso. Hay personas que no se ajustan a todos estos criterios pero pueden tener pautas alimentarias bulímicas.

Causas

Al igual que la anorexia, no se ha logrado descubrir una causa orgánica definitiva para la bulimia. Su proceso de gestación comienza cuando existe algún grado de insatisfacción con la apariencia del cuerpo. En este caso, el individuo siempre se considerará con exceso de peso, aunque la realidad sea otra. Así, comenzará a hacer dieta y, viendo que la imagen en el espejo no cambia, la dieta se intensificará hasta llegar a las prácticas bulímicas.

Entre las causas de este problema se encuentran las experiencias de rechazo social o de fracaso que se atribuyen al peso y los consejos de las amigas. La constatación de que en nuestra cultura la delgadez se considera un requisito para el éxito lleva a querer perder peso y empezar dietas estrictas que no pueden seguirse y nos hacen sentir no sólo fracasados, sino también hambrientos. Las dietas se rompen con atracones y la culpabilidad por las calorías consumidas y la posibilidad de engordar llevan al vómito.

Algunos expertos creen que esta enfermedad se origina en las altas demandas de la familia y la sociedad: el ciclo destructivo comienza con la presión que el individuo siente por ser delgado y atractivo. El problema se centra, entonces, en una baja autoestima.

El trastorno puede aparecer a cualquier edad y repetirse en diferentes momentos de la vida, generalmente inducido por acontecimientos vitales traumáticos o negativos separación de la familia para estudiar la carrera; la segunda crisis,  divorcio,  perdida de un ser querido ....
  
Diagnóstico

A pesar de que la negación y secretismo complican el diagnóstico de la bulimia, existen cinco criterios básicos para identificar esta enfermedad:
Frecuentes episodios de ingesta abusiva de alimentos. En este caso, el paciente suele comer cada dos horas una cantidad de comida superior a la que cualquier persona normal desearía.
Un sentimiento de falta de control durante este episodio o, en su defecto, la sensación de que no puede evitar la necesidad de comer.
Además de la comida desmesurada, existe un comportamiento compensatorio inapropiado para evitar el aumento de peso. Esta conducta se traduce en el vómito auto-inducido, en el sobre uso de laxantes, diuréticos y enemas o en el exceso de ejercicios físicos.
Tanto el exceso de comida como las comidas compensatorias deben ocurrir al menos dos veces por semana durante tres meses.
El comportamiento es influenciado por la imagen corporal.

Tratamiento

Los pacientes bulímicos presentan una variedad de complicaciones médicas y psicológicas, las que son normalmente consideradas reversibles a través de un tratamiento multidisciplinario. Este puede ser liderado por un médico, un psiquiatra y, en algunos casos, por un psicólogo clínico. El objetivo primordial del tratamiento está enfocado en las necesidades físicas y psicológicas del paciente. La meta última es que la persona se acepte a sí misma y logre llevar una vida emocionalmente sana y equilibrada.

Con un tratamiento adecuado la mayoría de las personas que sufren este trastorno mejoran sensiblemente y llegan a liberarse de él.
Los elementos básicos de un programa de tratamiento son:
  1. Cuidado médico.
  2. Educación y apoyo.
  3. Planificación de un estilo de vida saludable.
  4. Eliminación del ciclo de atracones y purgas.
  5. Terapia dirigida a reforzar la autoestima y resolver problemas.



Hemos creido oportuno publicar esta entrada ya que es un tema de actualidad que hoy en día se da mucho en nuestras edades, durante la adolescencia. Estas enfermedades suelen estar casi siempre relacionadas ya que la mayoria de chcicos y chicas que la padecen no estan conformes con su físico. Es una manera de informar a la gente  y concienciarlos.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

     Síndrome de turner

Es una enfermedad genética caracterizada por la presencia de un solo cromosoma X. Genotípicamente son mujeres (por ausencia de cromosoma Y). A las mujeres con síndrome de Turner les falta parte o todo un cromosoma X. En algunos casos se produce mosaicismo, es decir que la falta de cromosoma X no afecta a todas las células del cuerpo.
La ausencia de cromosoma Y determina el sexo femenino de todos los individuos afectados, y la ausencia del segundo cromosoma X determina la falta de desarrollo de los caracteres sexuales primarios y secundarios. Esto confiere a las mujeres que padecen el síndrome de Turner un aspecto infantil e infertilidad de por vida. Incide, aproximadamente, en 1 de cada 2.500 niñas.
El nombre "síndrome Turner" proviene del médico Dr. Henry Turner, quien fue el primero en describir el conjunto de descubrimientos en 1938. No fue sino hasta 1959 que se identificó la causa del síndrome Turner (la presencia de un sólo cromosoma X). Otros nombres alternativos son síndrome Bonnevie-Ullrich o disgenesia gonadal.
El síndrome de Turner se presenta en aproximadamente 1 de cada 2.000 nacimientos vivos.
Síntomas
Los posibles síntomas en los bebés pequeños abarcan:

    * Manos y pies hinchados
    * Cuello ancho y unido por membranas
    * En las niñas mayores, se puede observar una combinación de los siguientes síntomas:
   * Desarrollo retrasado o incompleto en la pubertad, que incluye mamas pequeñas y vello púbico disperso
    * Tórax plano y ancho en forma de escudo
    * Párpados caídos
    * Ojos resecos
    * Infertilidad
    * Ausencia de períodos (ausencia de la menstruación)
    * Resequedad vaginal, que puede llevar a relaciones sexuales dolorosas



lunes, 14 de noviembre de 2011

Enfermedades raras.

Se denomina enfermedades raras a aquellas que afectan a un número limitado de personas con respecto a la población general, a menos de uno de cada 2.000. Sin embargo, a mayoría de estas enfermedades son aún menos frecuentes, afectando a una de cada 100.000 personas. Se estima que hoy existen entre 5.000 y 8.000 enfermedades raras diferentes, que afectan entre el 6% y 8% de la población en total. Hemos seleccionado 9 de ellas:
   
     Síndrome X-frágil 
    El síndrome X frágil es una enfermedad genética rara, debida a un defecto hereditario en el cromosoma X. Es la causa conocida más frecuente de retraso mental hereditario y la segunda cromosopatía después del síndrome de Down. Se estima que la frecuencia en España es de 1 por cada 4.000 varones en la población general, una portadora por cada 800 y un portador por cada 5.000 nacidos vivos. Clínicamente cursa con retraso mental de grado variable, aunque suele ser leve con dificultades en el aprendizaje, falta de atención, hiperactividad, con ansiedad y humor inestable o comportamientos autistas.



         Síndrome de Moebius

    El Síndrome de Moebius es una enfermedad rara del desarrollo. Dos importantes nervios craneales, el 6º y 7, no están totalmente desarrollados en estos pacientes. Estos nervios controlan tanto el parpadeo y movimiento lateral de los ojos, como las múltiples expresiones de la cara, por lo que causa parálisis facial y falta de movimiento en los ojos. La falta de expresión facial puede acompañarse de babeo, dificultades en el habla y problemas de pronunciación.

     

         Esclerosis Lateral Amiotrófica

    La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa que causa una pérdida progresiva de las neuronas motoras. La prevalencia de la enfermedad es de 5 a 9 por cada 100.000 sujetos. La edad de aparición de la enfermedad varía ampliamente, pero el pico de incidencia se sitúa entre los 40 y los 60 años. En aproximadamente dos terceras partes de los pacientes de ELA se empieza con debilidad y deterioro muscular de miembros asimétrica. La enfermedad es implacablemente progresiva, con discapacidad y minusvalía en aumento, conduciendo generalmente a la muerte como consecuencia de insuficiencia respiratoria en un plazo de 3 a 5 años aproximadamente.

     

         Síndrome de Prader Willi

    El Síndrome de Prader Willi es una enfermedad rara del desarrollo embrionario. Fue descrito por primera vez, en 1887, por Langdon Down, y se estima una frecuencia de 1 por cada 25.000 nacidos vivos. Una descripción literaria muy detallada del mismo se puede leer en la novela de Charles Dickens titulada "Los papeles de Mr. Pickwick”. Clínicamente se caracteriza por obesidad, hipotonía (tono anormalmente disminuido del músculo), retraso mental e hipogenitalismo (menor desarrollo o actividad genital).

     

        

         La púrpura de Schönlein-Henoch

    La púrpura de Schönlein-Henoch (PSH) es una enfermedad caracterizada por la inflamación de los capilares, es decir, los vasos sanguíneos pequeños. Generalmente afecta a los capilares de la piel, el intestino y los riñones. La sangre se puede escapar de los vasos sanguíneos inflamados de la piel, produciendo una erupción de color rojo oscuro o violáceo que se llama púrpura. Puede ocurrir lo mismo en el intestino o en los riñones, por lo que se puede eliminar sangre en las heces o en la orina (hematuria).

     

           Progeria de Hutchinson-Gilford

    La progeria de Hutchinson-Gilford es un síndrome extremadamente raro caracterizado por un envejecimiento prematuro de inicio postnatal. Las características clínicas y radiológicas principales incluyen alopecia, piel fina, ausencia de grasa subcutánea, rigidez articular y osteolisis. La inteligencia no está afectada. La muerte prematura se produce por arterioesclerosis o enfermedad cerebro-vascular.

     

         Síndrome de Marfan

    El síndrome de Marfan es una enfermedad hereditaria rara del tejido conjuntivo que sobre todo afecta al esqueleto, los pulmones, los ojos, el corazón y los vasos sanguíneos. Clínicamente se caracteriza por talla superior a la media, envergadura que supera a la altura y malformaciones óseas que incluyen aracnodactilia (dedos desproporcionadamente largos y delgados), pectus carinatum (pecho hacia afuera) o pectus excavatum (esternón desplazado hacia dentro). Se acompaña de hiperextensibilidad de las articulaciones, rodillas y piernas curvadas hacia atrás, pies planos, cifoescoliosis (combinación de cifosis, curvatura anormal en sentido antero posterior de la columna vertebral y escoliosis, curvatura anormal en sentido lateral) y grasa subcutánea escasa. Puede acompañarse de miopía aguda y suele afectar a las arterias y al corazón.

     

         Insensibilidad Congénita al Dolor

    La Insensibilidad Congénita al Dolor (CIP) es un desorden genético que afecta al sistema nervioso autónomo, que es el que controla la presión sanguínea, el ritmo cardíaco, el sudor, el sistema sensorial nervioso y la habilidad para sentir el dolor y la temperatura. Los pacientes que la padecen interpretan de forma anormal los estímulos dolorosos. Como consecuencia, corren el riesgo de sufrir lesiones (traumatismos, fracturas, luxaciones, quemaduras...) y morir más jóvenes. Deben estar bajo supervisión en edades tempranas para que no se autolesionen involuntariamente, por ejemplo mordiéndose la lengua.
         
         Síndrome de Gilles de la Tourette

    El Síndrome de Gilles de la Tourette, también llamado "enfermedad de los tics", es una patología rara del sistema nervioso. Se caracteriza por tics consistentes en movimientos rápidos, repetitivos e involuntarios de un grupo de músculos esqueléticos relacionados funcionalmente, carentes de finalidad como acto motor, o bien en una producción involuntaria de ruidos (gruñidos, aspiración de aire por la nariz, tos) y palabras.

    miércoles, 9 de noviembre de 2011

    Articulos

    La terapia génica se confirma como una opción para los 'niños burbuja'

    Un niño burbuja recibe la visita de su familia. | Corbis
    Un niño burbuja recibe la visita de su familia.


    Los 'niños burbuja' están un paso más cerca de poder salir de su aislamiento obligado, ése que les separa del resto del mundo y les impide hacer cosas tan normales como abrir una ventana por culpa de un sistema inmune inexistente, que les deja expuestos a lo que cualquier patógeno quiera hacer con sus organismos. Dos estudios dan nuevas esperanzas a los afectados y sus familias al confirmar que la terapia génica es eficaz en ellos a largo plazo.
    Este tipo de tratamiento lleva años investigándose y ha protagonizado algunos éxitos, pero también varios fracasos -un ensayo tuvo que suspenderse porque algunos niños desarrollaron leucemia-, por lo que muchos científicos son bastante escépticos al respecto. Sin embargo, los dos trabajos que publica la revista Science Translational Medicine, realizados por un equipo de investigadores de distintas instituciones de Londres, demuestran que la terapia génica ha logrado restaurar la función inmune en 13 niños enfermos de inmunodeficiencia combinada severa (SCID, sus siglas en inglés) -conocidos coloquialmente como niños burbuja-, de los 16 que participaron en los estudios.
    En uno de los ensayos, los investigadores trataron a seis chicos cuyo sistema inmune no funcionaba porque carecían del gen que codifica la proteína adenosina deaminasa o ADA. La primera opción para estos enfermos es el trasplante de células madre hematopoyéticas (HSC) procedentes de un donante compatible, pero muchas veces no es fácil encontrar uno.
    La terapia génica se convierte entonces en una buena alternativa. Consiste en retirar células madre hematopoyéticas del propio niño enfermo, reparar el defecto genético que portan y volverlas a introducir en el paciente para que puedan multiplicarse, ir reemplazando poco a poco a las defectuosas y restaurar el sistema inmune. Cuatro de los niños recuperaron por completo su inmunidad gracias a este tratamiento y seguían sanos tras cuatro años de seguimiento. En los otros dos la terapia no tuvo el mismo éxito, pero los autores lo atribuyen a "fallos en la dosis de células elegida o a particularidades específicas de la enfermedad".
    En el segundo estudio, participaron 10 niños burbuja con otra variante de la enfermedad (la SCID X1). En este caso la terapia génica fue eficaz en nueve de ellos y durante un periodo más largo de tiempo, casi una década. Sin embargo, el otro paciente desarrolló leucemia, uno de los efectos secundarios que más controversia genera sobre esta técnica. No obstante, Adrian Thrasher, del Centro de Inmunodeficiencia e Inmunología Molecular de la University College of London y coordinador de los trabajos, explica a ELMUNDO.es que "aunque se trata de una complicación grave, nuestros resultados muestran que los beneficios son superiores a los riesgos y a los obtenidos con un trasplante de un donante que no es 100% compatible".
    Thrasher añade que se "es una alternativa para tratar a estos pacientes de manera eficaz y, lo que también es importante, puede que sea la manera más coste-efectiva, porque el procedimiento es muy simple y requiere poca hospitalización". Bobby Gaspar, otro de los autores y profesor de pediatría e inmunología en el mismo centro, explica que "si estos niños no son tratados, suelen morir al año de vida. Gracias a la terapia génica hemos conseguido que tengan un día a día normal y saludable, sin ninguna restricción. Es un gran éxito".
    Pero ambos investigadores reconocen que conviene hacer la técnica más segura. "La forma en la que se reparan los genes en la célula y se introducen de nuevo en el organismo está detrás del desarrollo de la leucemia. Tenemos que alterar la manera en la que introducimos estos nuevos genes, para aumentar su seguridad. Por eso ha comenzado un ensayo multicéntrico en Londres, París y Boston, cuyos primeros datos son esperanzadores", declaran.

    Enfermedad "niño burbuja"

    El Síndrome de Inmunodeficiencia Combinada Grave es conocido también como "la enfermedad del niño burbuja" a raíz del caso protagonizado por el niño David Vetter, quien vivió 12 años libre de gérmenes, aunque enclaustrado dentro de una burbuja de plástico.
    Este síndrome conocido con las siglas SCID, por Severe Combined Inmuno Deficiency, incluye un grupo de enfermedades hereditarias caracterizadas por una respuesta inmunológica defectuosa o ausente por completo, por lo que los niños que la padecen son muy susceptibles a todo tipo de infecciones durante los primeros meses de vida.
    En algunos casos los pacientes carecen de respuesta inmunológica celular, que es la mediada por los linfocitos T, mientras que en otros casos no son capaces de formar anticuerpos.
    La forma más común del SCID es la causada por una mutación de un gen denominado gamma-c y que se transmite en elcromosoma X, por lo que es más frecuente en varones.
    La incidencia del Síndrome se sitúa alrededor de un caso por cada 100.000 recién nacidos, aunque probablemente sea mayor, si se tiene en cuenta que muchos niños mueren sin ser diagnosticados.
    Los síntomas de la enfermedad aparecen a partir del sexto mes de vida, cuando se agotan los anticuerpos transmitidos por la madre. A partir de ese momento, estos niños presentan infecciones víricas, bacterianas o fúngicas recurrentes tanto respiratorias como gastrointestinales o cutáneas, que no responden a ninguna medicación.
    Si el tratamiento no se instaura precozmente, la enfermedad puede abocar a la muerte durante el primer año de vida.
    El diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre, en el que se demuestra un déficit de linfocitos y de inmunoglobulinas.
    Hasta ahora, el único tratamiento consistía en un trasplante de médula ósea de un donante compatible, generalmente un hermano o los padres.


    lunes, 7 de noviembre de 2011

    Remedios Caseros para la Celulitis

    1. Cepillar la piel : Es un método usado eficazmente en Europa para combatir la celulitis. Compra un cepillo de cerdas naturales y empieza a cepillar la piel con movimientos circulares desde los pies, por las piernas, la espalda, el abdomen. No te cepilles la cara. Hacer este ejercicio con regularidad ayudará a mejorar el drenaje linfático y evitará que se formen las bolsas de agua, toxinas y grasa que provocan la celulitis.   
    2. Alimentos ricos en fibra y frutas y vegetales crudos: Debes consumir muchos alimentos ricos en fibra como salvado de avena, granos enteros, lentejas y frutas y vegetales crudos. Los bioflavonoides que contienen los vegetales y las frutas fortalecen las paredes de los vasos capilares evitando que el plasma sanguí­neo se pase hacia los espacios intercelulares y provoque la celulitis.
    3. Ejercicio: El ejercicio es excelente para tu salud y para verte espectacular. Una de las causas de la celulitis es la mala circulación. Al hacer ejercicio estarás promoviendo la sana circulación de la sangre por todo el cuerpo.  
    4. Limpieza del organismo: Elimina las toxinas que acumula el cuerpo consumiendo remolacha y hojas de alcachofa. El diente de león también es muy efectivo para limpiar y mantener el buen funcionamiento del hí­gado. 
    5. No cruces las piernas: Aunque es una posición confortable, el cruzar las piernas te afectará la circulación de la sangre y por lo tanto te provocará celulitis.

    Remedios Caseros para el Cutis.

    1. Jugo de naranja para combatir la piel grasa: Tómese todos los días en ayuno el jugo de dos naranjas. En dos semanas notará su piel con menos grasa.
    2. Agua de hamamelis: El agua de hamamelis es una excelente solución para la piel grasosa. Mezcle una parte de agua de hamamelis con dos partes de agua de rosas. Aplique con algodón para eliminar la grasa de la cara.
    3. Astringente de huevo: Los astringentes son muy recomendables para la piel grasa. Bata una clara de huevo apunto de nieve y agrege unas gotas de limón. Apliquela sobre el rostro y deje secar. Lávese con agua fría.
    4.  Tónico de tomate: Un tónico de tomate es uan solución fácil y eficaz para tratar la piel grasa. Pele el tomate y quítele las semillas. Macháquelo y agrege 30 g de glicerina. Aplique sobre el cutis el mismo día.
    5. Loción de leche y menta: Picar unas ramitas de menta fresca y perejil. Añade 1/4 de leche fría. Mezcle y deje reposar 12 horas. Cuele y guarde en la nevera. Use la loción por la mañana y por la noche